Friday January 25, 2008 | Oscar Landerretche UChile - PSChile |
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Crisis al RevésEs importante constatar que esta crisis es muy diferente de las que han golpeado regularmente a la economía global desde principios de los años setenta cuando se inicia el acelerado proceso de integración financiera global.Las grandes crisis internacionales anteriores habían sido de dos tipos, si se me permite abusar un poco y caricaturizarlas. Habíamos tenido crisis que resultaban de shocks petroleros y crisis que resultaban de colapsos financieros de países emergentes. Eran, finalmente crisis que venían de afuera de los mercados del mundo desarrollado. Muchas veces, se debe reconocer, las crisis, o a lo menos la gravedad de sus consecuencias, eran el resultado de decisiones tomadas por agentes del mundo desarrollado, por intermediarios, especuladores o inversionistas de los principales mercados de capitales internacionales. Pero los detonantes, generalmente venían de afuera, usualmente resultantes de la miopía, la falta de previsión o la ambición desmedida de actores y gobiernos relevantes del mundo emergente. Las principales crisis “petroleras” habían sido la Crisis de principios de los setentas que fue detonada por la reacción de los países árabes a la Guerra del Yom Kippur, la Crisis de 1979 que fue detonada por la Revolución Iraní y la Crisis de 1990 que fue detonada por la Primera Guerra del Golfo Persa. Las principales crisis causadas por colapsos financieros de los países emergentes habían sido la Crisis del Tequila de 1994, la Crisis Asiática de 1997 (con su apéndice la Crisis Rusa de 1998). Si bien estamos inmersos en un prolongado proceso de alzas de tendencia de los precios internacionales de los combustibles de, a lo menos, cuatro años, todos coincidimos en que la crisis actual no tiene esa causa. Algunos han interpretado “shock” petrolero actual es que no es un “shock”, es decir, un golpe exógeno que termina afectando a un sistema que, de otro modo, hubiera andado bien, sino una simple alza del precio de un insumo que ha resultado de un incremento significativo en la demanda. Como sabemos, además, este incremento en la demanda se debe, fundamentalmente a la activación de las economías del mundo emergente. Especialmente de los megamercados emergentes. En cierto modo, esta alza del petróleo, por incómoda que sea para nosotros, no es parte del problema, sino, paradójicamente, un síntoma de las soluciones. Si bien muchos países emergentes van a sufrir severamente si es que se desgrana significativamente el choclo de los mercados de capitales internacionales, claramente no son desbalances financieros de los emergentes los detonantes de nada. Todo lo contrario. El alza de los precios de los commodities, del que el alza en el precio del petróleo es una expresión particular, ha generado una acumulación de reservas y un nivel de sanidad financiera en el mundo emergente como el nunca antes se había visto. Nuevamente, los países emergentes pueden ser, en este caso, parte de la solución y no parte del problema. De hecho, el problema central para el mundo emergente es que, todavía, en gran medida, las transacciones financieras y comerciales que hacemos entre nosotros pasan por los intermediarios e instituciones del mundo desarrollado y, en particular de los Estados Unidos. Durante muchos años gran parte del mundo emergente ha tomado la decisión de ahorrar sus ganancias en Estados Unidos, lo cual genera el potencial de contagio y complicaciones mayores. Esto ocurrió porque, debido a que el crecimiento acelerado en el mundo emergente es muy reciente, los agentes de estos mercados no han desarrollado necesariamente una fe de largo plazo en sus mercados capitales ni en sus propios activos. El resultado es que la prosperidad del mundo emergente ha estado alimentando una cierta burbujilla de consumo y de inversión inmobiliaria en Estados Unidos. Como en un cuadro de ….., el mundo parece haber girado, lo oscuro es claro, lo claro oscuro, lo qué está abajo arriba y lo de arriba abajo. Los inversionistas que financian la burbuja, en este caso, provienen del mundo emergente. El mercado que se infla y pierde racionalidad es el de Estados Unidos. La burbuja revienta allá y el contagio se viene de vuelta. ¿Se acuerdan en todas las crisis anteriores como siempre estábamos asustados de que los capitales internacionales (en particular los norteamericanos) no volvieran? Ya no es Cavallo el que sale con anuncios desesperados para parar la corrida, son Gordon Brown y Ben Bernanke. Y lo más notable de todo, ahora son los gringos los que se inquietan de que el resto del mundo decida que no tiene porqué pasar por ahí y no tiene porqué seguir exponiéndose a sus imbalances. Son los gringos los que se inquietand de que los abandonen los inversionistas De que el desarrollo del mundo emergente empiece a pasarles por el lado. ¿Se fijan? Una crisis al revés. *Publicado en el Diario Financiero Enviado por oscar ( Jan 25 2008, 04:15:40 PM GMT-04:00 ) Permalink Comentarios [0] Comentarios:
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