Patricio Navia
La Tercera, noviembre 12, 2009
Uno es más esclavo de sus palabras que de sus silencios. Desde que irreflexivamente dijera como candidata que esperaba que en su gobierno nadie se repitiera el plato, Bachelet abrió un gigantesco flanco. Independientemente de su desempeño, su futuro político después de la presidencia quedará amarrado a esas declaraciones.
En sus sorpresivos comentarios en Corea del Sur, la discreta Angela Jeria especuló con la posibilidad de que su hija vuelva a ser presidenta. La altísima popularidad con que Bachelet deja el poder ha alimentado los afanes reeleccionistas en sus más cercanos colaboradores. Hace algunos meses, el hijo de la Mandataria le preguntó en un programa de TV por sus planes. Como buena política, Bachelet respondió elusivamente, diciendo que quería pasar tiempo con su familia. Emulando la ambigüedad de su predecesor, dejó la puerta abierta.
Si bien la Presidenta ha movilizado al gobierno para apoyar a Frei, Bachelet ha sido menos entusiasta con la candidatura oficial de lo que fue Lagos con la suya en 2005. La reciente conversión de Frei al bacheletismo y su estilo opuesto al coloquial y cercano de Bachelet pudieron haber influido sobre el poco entusiasmo de La Moneda. La Mandataria ha apoyado disciplinada, pero no entusiastamente, a Frei. Después de todo, Bachelet optó por llevar a su madre -asesora de la campaña de Frei-de gira presidencial cuando falta un mes para la primera vuelta.
Algunos miembros del círculo íntimo de la presidenta parecieran pensar que es más factible que Bachelet volviera a ser candidata si Piñera es ungido Presidente. Después de todo, una derrota concertacionista dejaría a Bachelet como el principal capital electoral de la centroizquierda. Si bien resulta riesgoso intentar adivinar cuál será el clima electoral del país en cuatro años, los dichos de Jeria vuelven a poner en el debate el futuro político de Bachelet.
Enviado por jorge (186.9.144.30) en November 12, 2009 a las 10:14 PM CLST
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Bachelet 2014: la muerte anunciada del candidato 2009: Las Metáforas de una campaña que
creyó llegar más lejos.
Existe algo en la cultura nacional que tiene una melancolía oculta, tapizada por el destello u opacidad de lo cotidiano. Así es como se explican a veces nuestros altibajos emocionales con los triunfos y derrotas en el futbol. Esta es una de las caras más visibles. O, la que está más expuesta.
Como diría Alfredo Jocelyn-Holt, es el peso de la noche que nos regresa en forma permanente a convivir con nuestras miserias, aquellas que nos sitúan en un esquema social que ve con buenos ojos el chorreo, cuando existe. Que prefiere la permanente pre-ocupación, al esfuerzo. Que agradece cuando se le permite arar la tierra, sin reparar a dónde va el fruto de su trabajo. Que agradece, aguardando en la puerta del patrón, una pequeña tajada de una torta que se sirve en otra mesa.
Desde el lado del poder, la comodidad de su dominio bajo coacción, le permite establecer los códigos morales de la relación latifundista. Hace justificación de sus acciones, en la medida que son cómodas para mantener el orden establecido. Esto es, una anormal sociedad comanditaria, donde es el trabajador el que responde ilimitadamente por la desgracia de la empresa mientras el dueño, empoderado y a cargo de la gestión, nunca paga culpas. Esta comodidad, con el tiempo, es mutua.
El cambio del año ’90, instrumentalizo el sistema democrático a favor de quienes se hicieron cargo del botín del Estado. Descristalizado el ideal y sin los héroes de antaño la distancia entre ricos y pobres, entre el poder y los de a pie, entre el mundo de las oportunidades y el anclaje que condiciona el futuro de haber nacido en una cuna pobre sólo para morir igual, es un abismo. Se apaga así, sin prisa pero sin pausa, el fuego de la democracia que conocemos hoy, de los últimos 20 años. La condición humana y social se vuelve una profecía autocumplida.
Por eso, en relación a las opiniones de la Concertación sobre la juventud de ME-O y su poco respaldo político, que triste resulta leer hoy lo señalado por Pepe Auth en su libro Pasiones y Convicciones (Pág. 46): “La reconstrucción democrática abre la posibilidad de salir del dilema ignorancia represiva/tentación cooptativa, a través de la invitación a los jóvenes que promueva la adhesión al sistema democrático y no al régimen de turno. El corazón de la oferta debe ser de espacios y oportunidades….que ha de pasar de la sospecha en la juventud, al reconocimiento de la potencialidad de un futuro mejor con ella”.
Para quienes observamos los procesos los procesos de movilidad sociual en el extranjero, podremos apreciar las ventajas de ver el esfuerzo premiado. El mérito convertido en logro, la oportunidad construyendo desarrollo. El héroe norteamericano no viste de capa y usa botas. Es quien, bajándose de un barco con un dólar en el bolsillo pudo, a pulso y esfuerzo, decidir sobre su propio destino. Nada le fue regalado. Abrió su camino, saltó muros, las oportunidades le llegaron, pero siempre procuró que éstas lo pillaran trabajando.
Subiendo un peldaño, la campaña del arcoiris tiene un sospechoso olorcillo a Fundo. En su mensaje está contenida toda la intención de la ignorancia represiva, que ve al individuo como alguien truncado en su inteligencia, flojo y vago. Huidizo con las responsabilidades, parado cómodamente en la puerta esperando el trozo de pastel.
Más obvio es aún el discurso que está entre líneas, que dice: “queremos construir una sociedad de ciudadanos que sean responsables, con sensibilidad social, solidarios, que se informen y aprendan antes de hacer sus planteamientos…etc.” Resulta peligroso escuchar estas afirmaciones. Son peligrosas porque reducen a las personas objeto de entrenamiento mental y experimento sociológico. Es además un discurso alienante, orweliano, castrante y hitleriano. Está dirigido a masas inconscientes, con intención cooptativa. Parados en la cuerda de Nietzsche, los ciudadanos de este pequeño, pero lindo país, están siendo forzados a caminar hacia el animal.
ME-O ha mostrado, mal que mal, el camino del esfuerzo y de la lucha. En una sociedad bipolar, encontramos un mensaje de superación con este candidato “joven”. Roer en ambos extremos del duro hueso de quienes controlan el mundo Económico y el mundo del Estado, no es fácil. Aventurarse es equivalente a pararse en el tablón del pirata; morir por un sablazo o caer a los tiburones, he ahí el dilema.
En la sociedad norteamericana nuestro amigo ME-O sería un héroe. La moral de nuestra convivencia, en dicha sociedad, nos empujaría a todos a votar por él. Sin embargo y a pesar del Cambalache, 20 años es nada, sin un mensaje de entrenamiento. Obvio. El lenguaje se hizo Plavloviano y la Concertación está tocando la campanilla. No es una febril mirada.
No entiendo porqué no se ha aprovechado esa condición: una vida con contenido, no prestada ni vestiuda con ropa ajena, cosmopolita, de superior nivel cultural, no provinciana, de amigos y familia políticamente transversales. Es oxigeno en una sociedad que se le había castrado en estos años hasta la posibilidad de cuestionar el establishment.
Ese es un mensaje potente: alguien que en esa diversidad no se perdió. Su identidad está intacta. No vulnerada ni en dignidad ni en derechos como lo señala la ONU. Y, en ese propio pensamiento, la construcción del camino propio fue un acto de valentía. No hay saltos con garrocha, es una carrera con obstáculos. Es quien desde el tumulto se asomó y llegó a la periferia del espectáculo político. En aquel borde, donde mirar es gratis y no involucraba su cómoda posición de parlamentario quiso apostar al futuro. Un personaje con cero apoyo no representaba, hasta ese entonces, peligros para dirigentes políticos que se estaban pareciendo a las gordas de las películas de Fellini.
Pero ¿porqué arriesgarse?¿porqué saltar al ruedo?¿Cuál es el sentido de vida detrás del arrojo? Tal vez el simple juicio personal que no es más que arrostrar con el ejemplo. Decir “yo puedo, ustedes también”. Con mi libertad decidí este camino”. Tal vez el mensaje de ME-O es ese: siempre es posible escoger, pero para que ello ocurra la sociedad que yo quiero construir debe ser libre para decidir. Un discurso no alienante en definitiva.
En el estado emocional de Chile actual, germina un fruto producto del esfuerzo diario de personas, cuya tierra debe regarse con libertades para decidir e iguales oportunidades para surgir. Para el salto al desarrollo, la carrera con obstáculos exige colocar a los ciudadanos en la misma línea de partida. Sólo de esta manera es posible pensar que no importa la cuna de inicio, la tumba será el premio del estudio, trabajo y pertenecia a una sociedad inclusiva que valore el mérito por sobre cualquier cuota de sexo, edad, religión, dinero o posición social. Este salto al vacío también lo he en quienes que se han arrojado al emprendimiento individual, partiendo desde cero.
En ese sentido, tenemos debilidad por los débiles o a quienes vemos sacrificándose frente a los poderosos. Les queremos ayudar. Los chilenos nos apenamos cuando un equipo de fútbol aplasta a otro. No nos gustan las goleadas, tampoco que el árbitro nos engañe. ME-O es eso; alguien que se enfrentó a un equipo poderoso y mal intencionado. Que no reconoció las reglas del juego, no las respeta y tiene al árbitro comprado. A este candidato todos le queremos ayudar. Pero el pito, el reloj y las tarjetas las tienen compradas los dirigentes de siempre.
Estoy convencido que hoy asistimos a un hundimiento. La Concertación se subió al Titanic. Los vigilantes no avizoraron el peligro. El poder de inicio se cegó con la ambición de muchos turistas y tripulantes. El cuestionamiento para el cambio de rumbo se rebatió con la ignominia. Y, aunque los músicos sigan tocando y canten las sirenas, el destino toca a la puerta y muchos se están subiendo a los botes y remando a la salvación en medio del griterío de quienes se saben ahogados. La joya del barco se quedará en un traje, de otro dueño, a contar de marzo.
Hoy, la gallina de los huevos de oro de la Concertación se está por ir a la parcela de al lado. A mi me gustaría más que cruzara el río y caminara a otra casa. Como el hijo pródigo, la concertación se fue de farra y el plan de contingencia es proponer a Bachellet para el 2014. Esta es la declaración de la derrota. Es dejar caer una lápida de manera mucho más sutil y elegante que cualquier mensaje que el candidato concertacionista envíe sobre el apoyo cree tener de la Mandataria. Es, a mi juicio, muy poco digno para Frei ir ahora a golpear la puerta de la Presidenta después de sus declaraciones desde China. Hoy, más que ayer, arden las velas en este entierro político.
Por lo demás, no se si nuestra casa llamada Chile estará dispuesta a abrirle las puertas a la Concertación después de haber tenido 20 años de fiesta y alegría, como en la historia Bíblica.
La soberbia hizo desaparecer, con el codo, colores del arcoiris que con la mano se dibujó el ’88 y aunque en gustos no hay nada escrito, no se puede engañar a la naturaleza: el amarillo no es el único tono.
Como se narra en el “El Díscolo”, creo que por ME-O votarán todas las No Tan Putas, pero no sé si lo harán las Putas, porque aunque la política no es la profesión más antigua del mundo, se le parece mucho: afuera de la casa de la Concertación, cuelga una luz roja desde hace mucho tiempo.
Hoy, la lucha es por un bien superior: la Democracia. La alternancia en el poder es, en esta elección, la madre de todas las batallas.
Por eso ME-O: “you don't have to put on the red light” (The Police).
Cordialmente,
Garrick.
Enviado por Garrick (186.9.144.30) en November 12, 2009 a las 11:06 PM CLST
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Enviado por Javier Bahamonde Uribe (200.54.120.144) en November 13, 2009 a las 05:16 PM CLST #
Tan sólo dos décadas después de una de las peores dictaduras de nuestra historia, aquí estamos, a punto de elegir a uno de los que se aprovechó de ese oscuro período para ganar poder.
No sorprende tanto el agotamiento de la concertación, porque los errores han sido demasiado para seguir tolerando la política de votar por el mal menor.
Sorprende tener como candidato del PC a un ex-PS, ex-ministro de la Concertación, y hoy casi jefe de campaña de Frei.
Pero lo que más me soprende es que la supuesta esperanza de cambio, ese voto ético que -aunque inútil- sirve para dejar la conciencia tranquila, sea Marco Enríquez-Ominami. Es una persona que no ha tenido una línea política coherente. Tal como un día aborrece ser chileno y desearía tener otra nacionalidad, luego emerge como paladín para renovar el estilo de hacer política.
Fue electo por el PS. Pero cuando sintió que no lo dejaban competir, renunció para seguir su propio camino. Aún a riesgo de hacear perder al conglomerado que hasta horas antes parecía representarlo.
A mi me huele mucho a ego. No sólo se cree vanguardista, "loco", revolucionario o alternativo, sino que además, intelectualmente superior y "mino". Ahora le parece que es capaz de ser presidente.
Y me soprende que personas como Patricio Navia, con el cual podré disentir muchas veces pero al que le reconozco una importante capacidad intelectual y analítica, sostenga esta candidatura.
Me imagino que algún cálculo preciso y de fondo habrá en esa apuesta, porque cree que MEO es LA alternativa, es francamente desolador. Si él es nuestra esperanza de cambio, no se si quiero cambiar.
Enviado por Hugo (163.247.45.114) en November 23, 2009 a las 03:00 PM CLST #